Homenaje a Luís Quevedo Remolina

viernes, 16 de octubre de 2009

Homenaje a joven asesinado.



Por: Aini Martín Valero, Agencia Libre Asociada.

Hace 16 años fui testigo de una manifestación popular, que tal vez no vuelva a experimentar. El 12 de octubre de 1993 fue entregado el cuerpo del joven Luís Quevedo Remolina, a sus familiares, brutalmente asesinado, con tan solo 24 años.

En la costa Este de La Habana, en la playa Bacuranao, Quevedo Remolina junto a 7 muchachos se echarían a la mar, querían llegar a las costas de los Estados Unidos, buscando mejoras económicas.


Las tropas de Guarda Fronteras los capturaron en la orilla. Luís Quevedo fue golpeado con la culata de una ametralladora, le reventaron los testículos, le rompieron la mandíbula, le partieron la boca y lo golpearon fuertemente por el estomago.

El cuerpo del joven fue entregado dos días después a los familiares, diciendo la Seguridad del Estado cubano, que había muerto de un tiro. Cuando su madre Catalina Remolina lo fue a vestir en la funeraria se dio cuenta que su hijo había sido masacrado a golpes.

Los familiares comenzaron a gritar asesinos, fascistas, criminales…… el pueblo de Regla reaccionó y se manifestó en contra de este crimen brutal. Miles de personas se agruparon en las calles del municipio para denunciar el abuso cometido a uno de sus hijos.

La imagen de los jóvenes rompiendo el carro fúnebre y cargando el ataúd para llevarlo a cuestas por la avenida de la Estación de la Policía Nacional Revolucionaria del lugar, todavía las tengo muy presente.

Los policías portaban armas largas en las afueras de la estación, temiendo una manifestación popular, lo que no dejaba de tener razón. A raíz de todo hubo detenciones, golpizas y mucho atropello, tanto a sus familiares, como a todo el que se sumó a la protesta.

Hechos como estos no se borran de la memoria de los reglano que vivieron esa experiencia. A pesar de la dolorosa tentativa, sintieron gran satisfacción pues fue una forma de protestar contra los abusos del gobierno.

Quevedo Remolina tenía una hija, que al margen de lo sucedido contaba solo con 1 mes de nacida, hoy a sus 16 años no alberga odio en su corazón, pero no perdona a los asesinos de su padre.

Esperemos que estos hechos no se comentan nunca más y que otros jóvenes no corran con la suerte de Luís Quevedo Remolina, que fue amigo y vecino de esta periodista que desea que el pueblo y el mundo lo reconozca como una victima brutal de este sistema que nos oprime y nos ahoga día a día.

ainimv@yahoo.com

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